Para empezar debemos saber que nuestro cuero cabelludo es una porción más de piel que se encuentra en la cabeza. El tipo de pelo que tengas lo determinan mayormente las hormonas, pero también el tipo de productos que usas para lavar tu pelo, tratamientos y hasta la temperatura del agua.

En esta guía vamos a hablar de los tipos de pelo y cuero cabelludo, de cómo cuidarlos, qué hacer y qué definitivamente NO hacer.

Y es que cuando del pelo se trata, debemos ser muy cuidadosos, así como cuidamos nuestra piel con productos específicos, nuestro pelo también merece este cuidado especial, siempre deberíamos darle una manito de amor a nuestra melena.


Mi tipo de pelo:

Podemos decir que existen cuatro tipos de pelo:

Pelo muy fino:

Es un pelo también conocido como hebras de bebé, son cabellos muy, muy delgados, que se revientan con mucha facilidad. Casi todos presentamos esta condición al nacer, pero en algunas personas, especialmente quienes tienen el pelo extra rubio, puede permanecer hasta la adultez.

Usa productos suaves para limpiarlo, champú sin sal, ni parabenos, preferiblemente que sean hechos con ingredientes naturales. El uso de acondicionador y algún tratamiento es indispensable.
Utiliza cepillo de cerdas suaves, no lo peines mojado y evita los aparatos electrónicos. Lávalo con agua siempre a temperatura ambiente.

Pelo fino:

Muy similar al anterior en cuanto a su estructura, pero también se da en pelos oscuros, tienden a ser muy lisos, se revientan fácilmente y, a pesar de tener cabellera abundante pareciera que es muy poco pelo.

Usa productos suaves para limpiarlo, champú sin sal, ni parabenos. Usa acondicionador y algún tratamiento que te ayude a mantenerlo desenredado.
Utiliza cepillo de cerdas suaves, no lo peines mojado y evita los aparatos electrónicos. Lávalo con agua siempre a temperatura ambiente.

Pelo normal:

Es un pelo muy dócil, fácil de manejar y resistente, lisos, ondulados o rizados, es un pelo agradecido y fuerte.

Te recomiendo de igual forma utilizar productos libres de sal y parabenos, entre menos químicos mejor. Usa cepillo de cerdas medias, si lo peinas mojado busca un cepillo especial para esto.

Pelo grueso:

Tiene una estructura mucho más fuerte y resistente, tienden a ser lisos por el peso del mismo y naturalmente lucen como una melena muy poblada, los pelos gruesos tienden a ser de color oscuro, no se revientan con facilidad.

Necesitarás un cepillo de cerdas gruesas o un peine para desenredar, utiliza los productos de limpieza adecuados, el acondicionador es tu mejor amigo para ayudar a que no se enrede y peinar se haga más sencillo.


Pelos tratados químicamente:

Aunque no son un tipo de pelo, esta es una condición que también se debe tener en cuenta y que requiere cuidados extra.

No lo laves con agua muy caliente, es preferible que sea a temperatura ambiente, utiliza champú y tratamientos especiales para pelos tinturados o químicamente tratados, busca un cepillo que se adapte a tú pelo con la ayuda de tu peluquero, córtalo al menos cada tres meses, aplica mascarillas y tratamientos hidratantes, realiza este tipo de procesos con profesionales expertos, presta especial atención a las reacciones de tu cuero cabelludo con los productos químicos que utilizas. Y podría seguir…


Mi tipo de cuero cabelludo:

también son cuatro muy bien diferenciados:

Cuero cabelludo graso/ pelo graso:

Es un cuero cabelludo cuyas glándulas sebáceas están hiperactivas, es decir producen más sebo o grasa de la que deberían producir. El pelo se ve como si estuviera húmedo y no tiene movimiento, es opaco.

Dile NO al agua caliente, lavar tu pelo con agua caliente activará la producción de grasa aún más. NO lo laves todos los días, suena difícil, pero entre más le quites la grasa natural más grasa va a producir. Mantenlo bien hidratado, usa acondicionador y algún sérum que restablezca los niveles de agua necesarios en tu cuero cabelludo. Utiliza productos especiales para pelo graso, champús purificantes, o a base de hierbas frescas, no importa cual escojas, lo que sí debe importar es que sea para tu pelo.
Péinalo antes de dormir, no duermas con el pelo suelto y evita las fundas de algodón.

Cuero cabelludo seco/ pelo seco:

Es todo lo contrario al anterior, la producción de grasa natural está en modo vacaciones, este es un cuero cabelludo con tendencia a descamar o a irritarse con facilidad, por lo tanto toda la longitud del largo se ve afectada, las puntas se ven secas y se revientan con facilidad.

Lávalo con agua tibia o templada, haz masajes en forma circular con las yemas de los dedos, utiliza productos suaves, poco abrasivos, tratamientos regeneradores, los aceites pueden ser tus mejores amigos, no te saltes el acondicionador.
Peina con cepillo suave, no lo peines húmedo, aplica una crema de peinar antes de desenredar, no duermas con el pelo suelto y no hagas peinados muy apretados. Evita las fundas de algodón.

Cuero cabelludo graso/ pelo seco:

Más conocido como pelo mixto, lo reconoces por tener una raíz bastante grasa, pero puntas muy secas y abiertas. El pelo mixto es muy delicado y requiere tratamientos especiales.

Lávalo con agua fría, champú SÓLO en la raíz, acondicionador de medios a puntas, siempre. No lo peines mojado o usa un WET BRUSH, cepillo para peinar pelo mojado. Aplica algún aceite en las puntas, crema de peinar antes de desenredar. No duermas con el pelo suelto y evita las fundas de algodón.

Cuero cabelludo normal/ pelo normal:

Bendecidas quienes tienen este tipo de pelo, requiere cuidados también pero no necesitas productos especializados para tratarlo, es un cuero cabelludo cuya producción de sebo está muy bien regulada, por lo tanto se mantiene limpio por más tiempo y crece fuerte.

Lávalo con agua a temperatura ambiente o templada, usa un cepillo para pelo húmedo, acondicionador, aceites y cremas sólo de medios a puntas, Champú sin sal y sin parabenos, evita las fundas del algodón.

Tips y recomendaciones:

  • El agua excesivamente caliente, es decir más de 35 grados, es perjudicial para cualquier tipo de pelo, lo recomendable es entre 25 y 30 grados.
  • Lavarse el pelo todos los días NO quita la grasa y sí puede dañar la estructura capilar o irritar el cuero cabelludo.
  • Abusar de los aparatos de calor y de las altas temperaturas no trae nada bueno, si vas a aplicar calor utiliza un tratamiento para proteger tu pelo.
  • Una alimentación balanceada, tomar mucha agua y alejar el estrés lo máximo posibles son los tres principios para un pelo y una piel sanos y hermosos.
  • Usa un cepillo adecuado para tu pelo, trata de no peinarlo mojado, no duermas con el pelo suelto y usa fundas de seda o satín.
  • NO TE LO FROTES CON LA TOALLA. La idea es retirar el exceso de agua del pelo, no destruirlo mientras lo secas como si no hubiera mañana.
  • Corta las puntas regularmente, en la peluquería.
  • Corta las puntas abiertas con ayuda de una tijerita de pelo, esto puedes hacerlo tú misma una vez cada 15 días.
  • Usa siempre un aceite, el que más te guste, para aplicar en las puntas y mantenerlas hidratadas y protegidas.
  • Mascarilla casera una vez cada 15 días o al menos una vez al mes.
  • Un tratamiento S.O.S para cuando lo sientas muy maltratado.
  • Lee la Guía recupera tu pelo, está en el botón de abajo.

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Si hay algo sobre lo que les gustaría saber o leer en este blog, escríbanlo en los comentarios.

Cuéntenme, ¿Qué hacen cuando sienten que su pelo no tiene salvación? Que no sea cortarlo jajaja… ¡Las leo!

Categorías: Hair care

1 comentario

Nayareth · abril 15, 2020 a las 9:27 pm

Me encanta!!! Gracias por publicar tan bien contenido

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